1. Define el objetivo y el público
Describe en una frase qué ofreces, a quién ayudas y por qué deberían contactarte. Piensa en las preguntas que llegan antes de una venta: precios orientativos, cobertura, garantías, tiempos y proceso de contratación.
Una web destinada a captar clientes necesita una llamada a la acción visible; un catálogo necesita búsqueda y fichas claras; un sitio institucional necesita información confiable.
2. Organiza las páginas y el contenido
Una estructura inicial suele tener inicio, servicios, empresa, preguntas frecuentes y contacto. Si ofreces varios servicios, una página específica para cada uno permite explicar problemas, soluciones y alcances con más precisión.
Escribe contenido original, utiliza títulos descriptivos y evita repetir la misma expresión en todos los encabezados. Prepara fotos y logotipos con permisos para su uso.
- Página de inicio con propuesta de valor.
- Descripción detallada de cada servicio.
- Datos claros de contacto y política de privacidad.
3. Elige dominio, tecnología y alojamiento
La elección técnica depende del proyecto. Una web informativa puede ser estática; un sistema con clientes registrados necesita servidor, autenticación y almacenamiento. No contrates servicios más complejos de lo necesario.
Antes de comprar dominio o hosting, revisa precios de renovación, límites y posibilidad de mover el sitio. También comprueba que puedas administrar tus accesos.
4. Diseña primero para el teléfono
Muchos usuarios comparan negocios desde el móvil. Prueba lectura, navegación, botones de contacto y velocidad en diferentes pantallas. Contraste, tamaños de fuente y accesibilidad hacen la experiencia más usable para todos.
Si tienes versiones en español e inglés, cada página debe tener un enlace que permita cambiar de idioma sin perder el contexto.
5. Publica con SEO y medición
Antes de salir al público, comprueba títulos, descripciones, URL, sitemap, robots.txt, formularios, enlaces y certificado HTTPS. Después, conecta Google Search Console y revisa qué páginas se indexan.
Una vez publicada, mejora la información siguiendo preguntas reales de clientes. Una web útil es un proyecto que evoluciona, no un documento congelado.